Ubicada en el perímetro de la Plaza de Armas, la Catedral o Santa Catalina fue construida a fines del siglo XVII y principios del siglo XVIII. Su fachada con dos torres truncas es una fina y bien lograda muestra del arte barroco, adornada con hermosas columnas salomónicas, hornacinas y arabescos de diferentes formas.

Actualmente, conserva el altar mayor original cubierto de pan de oro, un reloj obsequiado por Ramón Castilla, así como lienzos y la impresionante custodia llamada “La Preciosa”.

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